24 septiembre, 2026
Jerez TV Voto de la Ciudad a la Virgen de la Merced

La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, en nombre de la ciudad y acompañada por miembros de la Corporación Municipal, ha renovado el Voto de la ciudad a la Virgen de la Merced, Patrona de Jerez:

Hoy vuelvo a ti llena de gozo, madre morena de la Merced,  como alcaldesa de Jerez y en nombre de todo tu pueblo, para  cumplir con la ancestral tradición de renovar el compromiso  de fidelidad que esta ciudad te eleva. 

El tiempo pasa como un suspiro y aunque ya son muchos los  años que se acumulan en mi memoria, guardo indeleble en  ella los recuerdos de cada renovación de este solemne voto. 

Nunca he faltado a esta cita, bien como alcaldesa cuando Tú  lo has querido, bien como una ferviente jerezana más que te  pide en secreto que sigas protegiendo a nuestra amada  ciudad. 

Y, así, vengo a darte las gracias una vez más; primero por  lo que somos como pueblo, mirándonos en el espejo de tus  bondades, madre redentora de cautivos. Una ciudad donde  respetamos la convivencia, la libertad, la paz, la solidaridad. 

Un pueblo que sabe enfrentar, protegidos por tu manto  misericordioso, inundaciones, incendios, epidemias y otras  calamidades que nos han acechado a lo largo de la historia. 

Una gente, tu gente, que se vuelca en ayudar al prójimo, que  acoge con los brazos abiertos a los que se enamoran de  nuestra forma de entender la vida y que se solidariza con  cualquier pueblo que sufra, no importa el lugar de España o  del mundo donde esté. 

Hoy, Madre, me acuerdo especialmente de la querida ciudad  de Ceuta, donde te veneran con el nombre de África desde  hace más de 500 años. Los jerezanos, como toda España, la  llevamos en el corazón y te rogamos, Madre de la Merced,  que pongas tu mirada en ella, para que siga siendo ese  trocito de nuestra patria, ejemplo de convivencia, faro de  nuestra conciencia colectiva y adalid de la defensa de  nuestros más altos valores. 

Pongo ante tus plantas, Madre mía, los sueños y proyectos  de vida de cada uno de los hombres y mujeres que nacieron  en esta ciudad o que la han elegido para que sea su hogar. 

A los que nacen, a los que llegan, a los que se marchan con  una estampa tuya en la cartera con la esperanza de volver a  verte en esta basílica. 

A los que se han ido ya a buscarte a la Merced del cielo y a  los que esperan dormirse en tus brazos cuando tú los llames a la morada eterna. A los que te confían su amor mutuo para iniciar un proyecto  de vida en común, como Jaime y como tantos otros que te  tienen por Madre de la familia. 

A los que trabajan por los demás, educando, asistiendo,  cuidando, acogiendo, socorriendo, protegiendo… dando lo  mejor de sí en favor de la colectividad. Que siempre  encuentren en tus ojos misericordiosos la fuerza y el  entusiasmo de seguir en su noble empeño. 

A los que no te conocen, a los que profesan otras creencias,  o a los que no creen… Derrama tu misericordia sobre todos  ellos porque eres Madre de toda la humanidad. 

A los que tenemos el deber y el honor de servir desde la  Política a la ciudadanía, haz que pongamos en práctica el  pensamiento de San Agustín de Hipona, que la consideraba  como el más noble oficio en bien de la colectividad. 

Danos, por tanto, sabiduría para hacer lo correcto, coraje para enfrentarnos a las adversidades y templanza para ser siempre fieles y honestos en nuestro quehacer. 

Danos serenidad para decidir, inteligencia para acertar,  humildad para corregir y generosidad para construir juntos. 

Que la ambición de Jerez sea siempre una causa noble y  generosa: la de dejar una ciudad mejor a quienes vienen  detrás. 

Hoy contemplamos tu portentosa imagen, que tras más cien  años, va a recibir de nuevo los cuidados expertos de un  restaurador. Dirige sus manos para que vuelvas a nosotros  resplandeciente de luz devocional. 

Doy las gracias a Fr. Felipe Ortuno, a todos los padres  mercedarios y a cuantas asociaciones y fieles se unen en este  esfuerzo y donde, te confirmo con alegría, Patrona de Jerez,  que no faltará la ayuda de tu Ayuntamiento para esta justa  empresa. 

Será un año de ansiosa espera hasta que vuelvas a reinar  sobre este retablo mercedario y, si tú lo quieres, vuelva el próximo año para renovar este voto y todos los años que tu niño moreno quiera, a pedir por quien  tenga el elevado honor de hacerlo.  GRACIAS POR TODO, MADRE MÍA.