18 junio, 2026
Jerez tv Inauguracion Plaza Manuel Carpio Garbanzo

La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, junto a miembros de la corporación municipal, familiares, asociaciones vecinales y miembros de peñas flamencas, asistió este miércoles a la inauguración de la nueva Plaza ‘Manuel Carpio El Garbanzo’, como homenaje y reconocimiento a este artista, tras la solicitud de la familia en enero de este año a la Delegación de Cultura del Ayuntamiento.

Una vía que llevará por siempre el nombre de este cantaor gitano de La Plazuela jerezana, nacido en Jerez en el año de 1945 y que murió en su ciudad natal el día 9 de julio de 2014, a los 69 años tras una larga enfermedad. Su único disco en solitario lo grabó en 1977 rescatando para la historia las bulerías de su abuelo El Chalao.

Durante el acto, la alcaldesa destacó la gran figura artística y humana de este cantaor al que ahora se le hace un reconocimiento en forma de plaza junto a un barrio al que tanto debe Jerez y el arte. Un justo homenaje a este miembro perteneciente a una de las sagas cantaoras más personales, la de los Carpio, y que formaba parte de una de las generaciones más prolíficas del cante jerezano de las últimas décadas.

El Garbanzo pasó a la historia gracias a aquel disco grabado en 1974 por RCA, La Nueva Frontera del Cante, donde coincidieron artistas como El Borrico, Manuel Moneo, Diego Rubichi, Luis de la Chicharrona, El Nano, Mateo Soleá, El Torta, Paco ‘El Gasolina’, y Manuel Malena. Fue sin duda aquella grabación una de las más importantes de su dilatada carrera, iniciada con apenas 17 años, y curtida a través de peñas y festivales de Jerez, Andalucía, España y el extranjero.

Dentro de su discografía prevalece su única grabación en solitario, ‘Cante en la Plazuela’, editado por Clave en 1977, un disco de once temas en el que exhibe su enorme talento por fandangos, malagueñas, tangos del Piyayo, martinetes, seguiriyas, soleá y como no, por bulerías, donde rescata los aires de su abuelo El Chalao que llevaba a gala. Un intérprete recordado por su manera de cantar la saeta que le sirvió para ganarse el respeto en cada Semana Santa, en especial, cuando cantaba a su Cristo de la Expiración y a la Esperanza de la Yedra. Además dominaba el cante por soleá, por seguiriyas, por malagueñas o por fandangos, siempre aportándole su forma ‘caracolera’. Su última actuación en una gran cita fue en 2008 en la tradicional zambomba que la Federación Local de Peñas celebra anualmente en Villamarta.