
La alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, en nombre de la Corporación Municipal y en el suyo propio, ha expresado su hondo pesar por el fallecimiento de Enrique Soto ‘Sordera’, el mayor de una de las dinastías de mayor raigambre de Jerez.
La alcaldesa ha reconocido que Enrique Soto era uno de los principales representantes de una histórica dinastía flamenca, nacido en pleno barrio de Santiago hace 74. «Se nos ha ido uno de los más grandes cantaores, una figura legendaria y representante de una de las familias más importantes del flamenco de nuestra ciudad, que desarrollo una extensa carrera, sabiendo mantener lo más puro del arte de nuestra tierra».
García-Pelayo ha recordado en este sentido que Enrique Soto fue «precisamente reconocido el año pasado por la Cátedra de Flamencología de Jerez con la Copa Jerez de Cante por su labor de mantenimiento y conservación de los estilos más clásicos y ortodoxos del cante flamenco».
Enrique Soto ‘Sordera’ nació hace 74 años en el barrio de Santiago, siendo el hijo mayor del cantaor Manuel Soto Monje y de Rafaela Barea. Su familia fue quien le transmitió la interpretación flamenca del cante y el compás. Inició su carrera en los principales tablaos madrileños de la época, compartiendo escenario con grandes estrellas como Merche Esmeralda y Chato de la Isla.
A comienzos de los 80 alcanzó su consolidación y en 1983 ingresó en la compañía de Manuela Vargas, trabajando también con Cristina Hoyos, Antonio ‘El Bailarín’, Mario Maya y Eva Yerbabuena. Soto ‘Sordera’ cimentó buena parte de su prestigio dentro de las compañías de danza.
En los últimos años, llevó los cantes de Los Sordera junto a sus hermanos Vicente y José en el espectáculo ‘La casa de los Sordera’, por varios escenarios del país, y participó en alguna que otra peña de la ciudad y en la 54 Fiesta de la Bulería.
Destacó en tarantos, soleá por bulerías, bulerías, soleares, cantiñas, seguiriyas y martinetes. Su voz se caracterizó por un eco áspero, antiguo y profundamente jerezano, acompañado de sentido del compás, conocimiento de los distintos palos y capacidad para administrar la intensidad del cante en función del baile.
María José García-Pelayo ha trasladado el pésame a la familia, amigos y artistas en estos momentos tan difíciles.
