
Shelseya Manjate, que comenzó en el trabajo comunitario a los 9 años, y Felício Simbine, coordinador nacional de Madre Coraje en Mozambique, ofrecerán una charla el lunes 9 de noviembre a las 18.00 horas en el Colegio La Salle San José (C/ Porvera 21)
¿Qué ocurre cuando una oportunidad de formación cambia el rumbo de una vida? ¿Y cuando una niña que participa en actividades comunitarias acaba convirtiéndose en responsable de proyectos para defender los derechos de otras mujeres? Estas son algunas de las historias que Felício Simbine y Shelseya Manjate traerán desde Mozambique de la mano de la Fundación Madre Coraje el próximo lunes 9 de noviembre, a las 18.00 horas, en el Colegio La Salle San José (C/ Porvera 21).
Ambos profesionales desarrollan su trabajo en Mozambique junto a organizaciones que impulsan proyectos de cooperación internacional y desarrollo comunitario. Durante su visita a España, participarán en encuentros con instituciones públicas financiadoras de proyectos de cooperación y ofrecerán charlas abiertas como la prevista en Jerez para compartir sus experiencias y acercar la realidad de Mozambique y el trabajo que realizan junto a sus comunidades.

Felício Simbine tiene 30 años, es licenciado en Agricultura Comercial y actualmente coordina a nivel nacional el trabajo de Madre Coraje en Mozambique. Su trayectoria comenzó en 2019, cuando llegó como becario a ADCR, una organización socia de la Fundación. Desde entonces, ha pasado por puestos técnicos y de coordinación hasta asumir la responsabilidad de acompañar los programas y proyectos de la entidad en el país.
A lo largo de su carrera ha participado en la gestión, coordinación y formulación de más de 40 proyectos y programas relacionados con el desarrollo rural, la seguridad alimentaria, la educación, la salud, el agua y el saneamiento, entre otros ámbitos.
Su experiencia le ha permitido conocer de cerca las necesidades de las comunidades y el papel que desempeñan las organizaciones locales para darles respuesta. «El desarrollo no se produce solo a través de grandes proyectos o grandes inversiones. A menudo, todo comienza con una conversación, una oportunidad, una capacitación o una familia que logra mejorar su situación económica», explica Simbine.
Durante su visita, podrá compartir cómo se diseñan y desarrollan los proyectos de cooperación desde el propio Mozambique, qué retos afrontan las organizaciones locales y por qué es importante trabajar junto a las comunidades, escuchando sus necesidades y reforzando sus capacidades.
La historia de Shelseya Naazely Manjate comienza a los nueve años, cuando empezó a participar en las actividades comunitarias de la Asociación Sociocultural Horizonte Azul (ASCHA), organización mozambiqueña con la que sigue vinculada en la actualidad.
Aquella primera experiencia dio paso a años de acompañamiento, mentoría y aprendizaje. Más adelante, Shelseya se convirtió en educadora y comenzó a trabajar en la sensibilización sobre derechos humanos, igualdad de género y prevención de la violencia. Hoy, con 24 años, es licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, cursa un máster en Administración y Gestión de Negocios y coordina el proyecto de Madre Coraje ‘Derechos humanos Marracuene (M64)’ que trabaja con 27.625 personas para reforzar la autonomía de mujeres y niñas, mejorar su acceso a la educación y los servicios de salud, y prevenir la violencia de género.
Su trayectoria refleja cómo el acompañamiento y las oportunidades pueden abrir nuevos caminos. La niña que encontró un espacio para aprender y desarrollar sus capacidades es hoy una profesional que trabaja para que otras niñas y mujeres puedan ejercer sus derechos y participar activamente en sus comunidades.
Para Madre Coraje, esta visita es una oportunidad para acercar a la ciudadanía la realidad de la cooperación internacional a través de las personas que trabajan sobre el terreno, así como para poner en valor la colaboración entre organizaciones, comunidades e instituciones financiadoras.
