
El horario de invierno llega este fin de semana con un nuevo cambio de hora. Durante la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre, los relojes se retrasarán 60 minutos, lo que permitirá dormir una hora más, aunque también hará que anochezca antes.
El horario de invierno está a punto de llegar. Como cada año, los ciudadanos tendrán que ajustar sus relojes durante el último domingo de octubre, una medida que continúa aplicándose pese al debate abierto desde hace años en la Unión Europea sobre su posible eliminación. En esta ocasión, el cambio se producirá durante la madrugada de este sábado 24 al domingo 25 de octubre, cuando a las 03:00 horas volverán a ser las 02:00, por lo que esa noche tendrá una hora más. En Canarias, los relojes pasarán de las 02:00 a la 01:00.
Este nuevo horario permanecerá vigente durante los próximos cinco meses, hasta el 28 de marzo de 2027, cuando se recuperará el horario de verano y los relojes deberán adelantarse nuevamente una hora. Aunque se trata de una modificación habitual en el calendario, el cambio sigue generando dudas entre los ciudadanos, especialmente sobre si hay que adelantar o retrasar los relojes y cómo afectará a las horas de luz durante los próximos meses.
¿Cómo afectará el cambio de hora a Jerez?
Con la llegada del horario de invierno, los vecinos de Jerez y del resto de la provincia de Cádiz notarán que amanecerá antes, pero también que las tardes serán más cortas en cuanto a horas de luz. El principal cambio se apreciará durante la tarde de este domingo 25 de octubre, cuando el sol se pondrá aproximadamente una hora antes de lo habitual. De esta manera, quienes acostumbren a realizar actividades al aire libre después del trabajo o de las clases dispondrán de menos luz natural, mientras que las primeras horas de la mañana serán más luminosas.
Esta modificación también influirá en las rutinas de los comercios, los establecimientos de hostelería y las actividades deportivas, especialmente aquellas que se desarrollan en espacios exteriores. No obstante, el retraso de los relojes no supone una reducción inmediata de las horas de luz solar, sino una modificación en su distribución a lo largo del día. La duración de las jornadas continuará disminuyendo progresivamente hasta la llegada del solsticio de invierno, en diciembre, cuando se registrará el día con menos horas de luz del año.

¿Por qué seguimos cambiando la hora?
El cambio horario comenzó a aplicarse con la intención de aprovechar mejor las horas de luz natural y reducir el consumo energético, especialmente en iluminación. Sin embargo, su efectividad continúa siendo objeto de debate, ya que los hábitos de consumo han cambiado considerablemente durante las últimas décadas y algunos estudios cuestionan que el ahorro energético actual sea suficientemente significativo como para justificar esta medida.
En 2018, la Comisión Europea impulsó una consulta pública en la que participaron millones de ciudadanos y cuyo resultado reflejó que el 84% de los participantes estaba a favor de eliminar los cambios de hora estacionales. A raíz de esta consulta, el Parlamento Europeo respaldó una propuesta para poner fin a esta práctica, planteando inicialmente el año 2021 como fecha para su eliminación. Sin embargo, la iniciativa no llegó a materializarse debido a la falta de acuerdo entre los Estados miembros sobre qué horario debería mantenerse de manera permanente.
Mientras algunos sectores defienden el horario de invierno por su mayor correspondencia con los ciclos naturales de luz, otros prefieren el de verano porque permite disfrutar de tardes más luminosas, una circunstancia especialmente valorada por actividades relacionadas con el ocio, el turismo y la hostelería. La necesidad de coordinar los horarios entre los distintos países europeos también dificulta alcanzar una solución común, por lo que España continuará realizando los dos cambios anuales mientras no se adopte una decisión definitiva.
¿Cómo afecta el cambio de hora a la salud?
Aunque retrasar los relojes una hora pueda parecer una modificación pequeña, los especialistas advierten de que puede alterar temporalmente el ritmo circadiano, el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia. Este sistema interno responde principalmente a la exposición a la luz natural y participa en procesos como la producción de melatonina, una hormona relacionada con la regulación del sueño. Cuando se produce un cambio horario, el organismo necesita un periodo de adaptación para ajustar sus rutinas al nuevo ciclo de luz y oscuridad.
Durante los primeros días, algunas personas pueden experimentar dificultades para conciliar el sueño, cansancio, irritabilidad, somnolencia o problemas de concentración. Estos efectos suelen ser transitorios, aunque pueden resultar más molestos para niños, personas mayores o ciudadanos que mantienen horarios de descanso especialmente estrictos. Para facilitar la adaptación, los especialistas recomiendan mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, aprovechar la luz natural durante las primeras horas del día y evitar alteraciones bruscas en las rutinas.
También puede resultar beneficioso ajustar progresivamente los horarios de las comidas y del descanso durante los días anteriores al cambio, además de reducir el consumo de cafeína y la exposición a pantallas antes de dormir. Estas pequeñas medidas pueden ayudar a que el organismo se adapte con mayor facilidad al nuevo horario y reducir las molestias asociadas a la modificación de las rutinas habituales.
¿Qué dispositivos cambian la hora automáticamente?
La mayoría de los dispositivos electrónicos actuales están preparados para realizar el cambio de hora sin necesidad de intervención por parte de sus usuarios. Los teléfonos móviles, ordenadores, tabletas y relojes inteligentes suelen actualizarse automáticamente, siempre que tengan activada la configuración de fecha y hora automática y dispongan de la información horaria correspondiente. Lo mismo ocurre con determinados vehículos modernos, sistemas de navegación GPS y dispositivos domésticos inteligentes conectados a internet.
Sin embargo, los relojes analógicos, los despertadores tradicionales y algunos electrodomésticos, como hornos, microondas o lavadoras, deberán ajustarse manualmente. Por ello, conviene comprobar la configuración de estos aparatos durante la mañana de este domingo para evitar posibles confusiones con los horarios habituales, especialmente en aquellos dispositivos que se utilizan como despertadores o para programar determinadas tareas domésticas.
¿Cuándo volverá a cambiar la hora?
El horario de invierno permanecerá vigente hasta la madrugada del domingo 28 de marzo de 2027, cuando España volverá a adoptar el horario de verano. En esa ocasión, los relojes deberán adelantarse una hora, de manera que a las 02:00 serán las 03:00. Esto supondrá perder una hora de sueño, aunque permitirá disfrutar de más luz natural durante las tardes, coincidiendo con el aumento progresivo de las horas de sol propio de la primavera.
Hasta entonces, los ciudadanos tendrán que acostumbrarse a jornadas en las que oscurecerá más temprano, especialmente durante los meses de noviembre, diciembre y enero. Así, la madrugada de este domingo 25 de octubre, a las 03:00 volverán a ser las 02:00, dando comienzo a un nuevo periodo de horario de invierno en Jerez, el resto de Andalucía y toda la España peninsular.
