4 noviembre, 2026
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La Iglesia de Asidonia-Jerez celebrará el próximo domingo 8 de noviembre esta jornada bajo el lema «Dios cuenta contigo», una invitación a conocer la labor evangelizadora, pastoral, caritativa y patrimonial que desarrolla la Diócesis y a participar activamente en su misión.

La Diócesis de Asidonia-Jerez celebrará el próximo domingo 8 de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada que este año lleva por lema «Dios cuenta contigo» y que invita a los fieles a reconocer la misión que desarrolla la Iglesia en nuestro territorio, así como a renovar su compromiso con la vida de la comunidad diocesana.

Esta celebración constituye una oportunidad para dar a conocer la realidad de la Iglesia de Asidonia-Jerez, presente en las parroquias, en la transmisión de la fe, en la atención a las personas más vulnerables, en la formación de sacerdotes y laicos, en el acompañamiento a las familias y en la conservación de un patrimonio religioso que continúa al servicio de la evangelización.

El Día de la Iglesia Diocesana recuerda que la misión de la Iglesia es una responsabilidad compartida, en la que cada bautizado está llamado a participar desde su vocación, sus capacidades, su tiempo y sus posibilidades.

Una Iglesia que anuncia, celebra y transmite la fe

La actividad pastoral y sacramental constituye una de las principales expresiones de la misión de la Diócesis. Según los datos correspondientes a 2025, recogidos en la publicación Nuestra Iglesia, en Asidonia-Jerez se celebraron 2.438 bautizos, 5.074 confirmaciones, 2.970 primeras comuniones y 656 matrimonios.

Detrás de estas cifras se encuentran miles de personas y familias que participan en la vida de la Iglesia, acompañadas por sacerdotes, religiosos, catequistas y agentes de pastoral.

La Diócesis cuenta con 1.240 catequistas, cuya labor resulta fundamental para la transmisión de la fe a niños, jóvenes y adultos. A ello se suma el acompañamiento de quienes se preparan para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana, incluido el creciente protagonismo del catecumenado de adultos en la vida diocesana.

Las parroquias son, en este sentido, espacios de encuentro, oración, formación y vida comunitaria, desde los que se desarrolla buena parte de la misión evangelizadora de la Iglesia.

La caridad, una expresión concreta de la fe

El compromiso con las personas más vulnerables constituye otra dimensión esencial de la presencia de la Iglesia de Asidonia-Jerez en la sociedad.

Los datos diocesanos correspondientes a 2025 recogen 132.658 personas atendidas a través de 94 centros asistenciales, reflejo de la amplia labor social y caritativa desarrollada por distintas instituciones y realidades eclesiales.

Entre ellas destaca Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez, que, según su memoria de actividades de 2025, acompañó a 21.304 personas y destinó 3.012.879 euros a su acción caritativa y social.

Esta labor se concreta en el acompañamiento a personas y familias que atraviesan dificultades económicas, situaciones de exclusión o problemas de acceso a necesidades básicas, así como en proyectos de promoción personal, inserción social y apoyo comunitario.

La acción caritativa de la Iglesia no se limita a la ayuda material, sino que busca situar a cada persona en el centro, ofreciendo escucha, cercanía y oportunidades para recuperar su autonomía y dignidad.

Sacerdotes, vida consagrada y vocaciones al servicio de la comunidad

La Iglesia diocesana cuenta con 124 sacerdotes, 176 religiosos y religiosas, 115 contemplativos, 21 diáconos permanentes y 10 seminaristas, que participan desde sus respectivas vocaciones en la misión de la Iglesia.

Una de las prioridades de la Diócesis es el acompañamiento de quienes se preparan para el sacerdocio, así como la atención a los presbíteros a lo largo de las distintas etapas de su vida.

En este ámbito destaca el Seminario Diocesano San Juan de Ávila, situado en el antiguo Convento de Madre de Dios, en la calle Manuel Torre de Jerez. Su puesta en funcionamiento, en noviembre de 2021, fue posible gracias a la recuperación y adaptación de este edificio histórico para destinarlo a la formación de los futuros sacerdotes.

Este proyecto constituye un ejemplo de cómo la Diócesis ha dado una nueva vida a un inmueble de valor histórico y religioso, recuperándolo para una finalidad pastoral y formativa. De este modo, la conservación del patrimonio se une a la necesidad de disponer de espacios adecuados para el discernimiento vocacional, el estudio, la oración y la vida comunitaria de los seminaristas.

Junto a la formación de los futuros presbíteros, la Diócesis desarrolla también una labor de acompañamiento a quienes han dedicado su vida al ministerio sacerdotal. En este sentido, la Casa Sacerdotal San Bruno representa un ejemplo concreto de la atención y el cuidado que la Iglesia diocesana presta a sus sacerdotes, especialmente en las etapas de mayor edad o necesidad de acompañamiento.

Ambas realidades reflejan una misma preocupación pastoral: acompañar la vocación sacerdotal desde sus primeros pasos y continuar ofreciendo cercanía y atención a lo largo de toda la vida.

Un patrimonio que se conserva para seguir evangelizando

La misión de la Iglesia diocesana también se manifiesta en el cuidado, la recuperación y el mantenimiento de sus templos y edificios, espacios que forman parte de la historia, la cultura y la vida religiosa de nuestros pueblos y ciudades.

Entre los ejemplos más significativos se encuentra la Iglesia de Santiago de Jerez de la Frontera, que este año 2026 cumple el décimo aniversario de su reapertura, después de permanecer cerrada desde 2005 hasta 2016.

La recuperación de este templo constituye un ejemplo del esfuerzo realizado para preservar el patrimonio religioso y devolverlo a su finalidad original: ser un lugar de culto, oración y encuentro de la comunidad cristiana. Diez años después de su reapertura, la Iglesia de Santiago continúa siendo un testimonio de la importancia de conservar el patrimonio para mantenerlo vivo y al servicio de los fieles.

A esta realidad se suman otros proyectos relacionados con las necesidades pastorales de la Diócesis, como la Parroquia de Nuestra Señora del Rocío de Jerez y las actuaciones vinculadas a la Parroquia del Santísimo Cristo de la Sed, que muestran la importancia de disponer de espacios adecuados para el crecimiento y la actividad de las comunidades parroquiales.

La rehabilitación del antiguo Convento de Madre de Dios para albergar el Seminario Diocesano, la atención desarrollada desde la Casa Sacerdotal San Bruno y la recuperación de templos como Santiago son ejemplos de cómo los recursos de la Iglesia se ponen al servicio de las personas, de la vida pastoral y de la conservación de un patrimonio que pertenece a la historia de nuestra tierra.

El sostenimiento de una misión compartida

El Día de la Iglesia Diocesana también permite dar a conocer los recursos necesarios para sostener esta actividad pastoral, evangelizadora, caritativa y patrimonial.

Según los datos económicos correspondientes a 2025, la Diócesis de Asidonia-Jerez registró unos ingresos de 10.809.595,81 euros y unos gastos de 10.623.521,27 euros.

Entre las principales fuentes de financiación se encuentran las aportaciones voluntarias de los fieles, que alcanzaron los 3.928.375,15 euros, y la asignación tributaria, que supuso 3.532.160,95 euros.

Estos recursos contribuyen al sostenimiento de las parroquias, la atención pastoral y asistencial, la formación, el acompañamiento del clero, el trabajo de los profesionales y colaboradores de la Iglesia y el mantenimiento y conservación de los edificios e instalaciones diocesanas.

En este ámbito, la Comisión Diocesana para el Sostenimiento de la Iglesia, encabezada por D. Luis Piñero, Vicario Episcopal para la Evangelización, desarrolla una labor de sensibilización y concienciación sobre la importancia de la corresponsabilidad de todos los fieles en la vida y misión de la Iglesia.

Este trabajo busca ayudar a comprender que el sostenimiento de la Iglesia es una tarea compartida que va más allá de la colaboración económica. Desde la vocación y los dones recibidos, cada bautizado está llamado a contribuir, mediante su tiempo, su participación, su compromiso y sus recursos, a que la Iglesia pueda continuar desarrollando su misión evangelizadora, pastoral y caritativa.

De este modo, la Comisión promueve una conciencia de pertenencia y corresponsabilidad, recordando que todos formamos parte de una misma Iglesia y que su sostenimiento permite seguir dando frutos pastorales, creciendo en comunión y respondiendo a las necesidades de la sociedad desde el anuncio del Evangelio.

El sostenimiento de la Iglesia no depende únicamente de las aportaciones económicas. También resulta fundamental la dedicación de miles de personas que colaboran como voluntarios, catequistas, miembros de grupos parroquiales y agentes de pastoral, aportando su tiempo y capacidades al servicio de los demás.

«Dios cuenta contigo»: una invitación a participar

El lema de este año, «Dios cuenta contigo», recuerda que todos los fieles tienen un papel en la misión de la Iglesia. Cada persona puede contribuir a la vida diocesana a través de la oración, la participación en su parroquia, el voluntariado, el compromiso evangelizador y la colaboración económica.

La campaña invita, por tanto, a reconocer que la Iglesia no es una realidad ajena, sino una comunidad de la que forman parte todos los bautizados y cuya misión se desarrolla gracias a la participación de muchas personas.

Quienes deseen colaborar económicamente con la Iglesia pueden hacerlo mediante sus parroquias o a través de la plataforma www.donoamiiglesia.es, que permite realizar aportaciones destinadas al sostenimiento de la actividad eclesial.

Además, las donaciones realizadas por personas físicas pueden beneficiarse de las deducciones fiscales previstas en la legislación vigente. Con carácter general, los primeros 250 euros donados al año permiten aplicar una deducción del 80 % en el IRPF, mientras que las cantidades que superen ese importe pueden beneficiarse de una deducción del 40 %, que puede alcanzar el 45 % en determinados supuestos de donaciones recurrentes.

Por ejemplo, una aportación de 10 euros mensuales supone una donación anual de 120 euros, de los que podrían deducirse 96 euros en la declaración de la renta. De esta forma, el coste efectivo de la colaboración sería de 24 euros al año, equivalentes a 2 euros al mes, siempre que se cumplan los requisitos fiscales aplicables y exista cuota suficiente para practicar la deducción.

Con la celebración del Día de la Iglesia Diocesana, Asidonia-Jerez vuelve a poner de manifiesto que detrás de cada parroquia, cada celebración, cada proyecto social, cada vocación y cada edificio recuperado existe una comunidad de personas comprometidas con el anuncio del Evangelio y el servicio a los demás.

Una misión compartida que, bajo el lema «Dios cuenta contigo», invita a todos a seguir construyendo una Iglesia viva, cercana y comprometida con la sociedad.