
Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez consolida un año más su compromiso con la infancia, la juventud y las familias en situación de vulnerabilidad a través de sus tradicionales campamentos de verano. Este año se destina a un total de 100 niños y niñas de la zona urbana y rural de Jerez, con edades comprendidas entre los 3 y 15 años.
Desde hoy y hasta el próximo 17 de julio, Caritas Diocesana de Asidonia- Jerez celebra sus ya tradicionales campamentos de verano tras un curso completo de intervención y acompañamiento en los talleres del programa de Infancia, Juventud y Familia, IMAGINA. Estas actividades estivales suponen el broche de oro a este trabajo de intervención, necesario para ofrecer un ocio educativo, integrador y transformador.

En esta ocasión, participan 100 niños y niñas, con edades comprendidas entre los 3 y 15 años, que proceden, tanto de la zona oeste de Jerez urbano, como de la barriada rural, concretamente de El Portal, la Sierra San Cristobal y el Poblado Doña Blanca. Para el desarrollo de esta iniciativa colaboran 38 jóvenes voluntarios.
En el caso del campamento de la zona rural, que este año alcanza su vigésimo sexta edición, tiene lugar en la Casa Encuentro Santo Ángel, ubicada en la barriada El Portal. Este año cobra un significado vital ya que, tras los difíciles meses marcados por las recientes inundaciones en esta zona, el campamento se convierte en una herramienta de recuperación emocional y resiliencia y a través de esta iniciativa, Cáritas ofrece un entorno protegido con rutinas, juegos y adultos de referencia que dan seguridad y bienestar a los menores. En cambio, el campamento de la zona urbana, que ya cumple su décimo primera edición, se celebra en el Hogar la Salle como fruto del trabajo conjunto de entidades de Iglesia que conforman la red “Semillas de Esperanza”.
En esta ocasión, ambos campamentos comparten un mismo hilo conductor: la película de animación Vaiana, y se enmarcan bajo el lema «Conoce tu YO verdadero» Y «UNA TRIBU, UN CORAZON». Una propuesta fresca, colorida y divertida que servirá de herramienta pedagógica para trabajar el empoderamiento, la identidad, la eliminación de roles sexistas, el trabajo en equipo y el respeto profundo a la naturaleza. Todo ello se abordará a través de juegos, dinámicas, talleres educativos, salidas de ocio y momentos de convivencia, fomentando la participación de las familias y vecinos en esta experiencia para los menores.
Un elemento transversal y fundamental en ambos campamentos es la labor del voluntariado joven. Participan, tanto jóvenes de los propios barrios que han sido acompañados por los proyectos de Cáritas desde edades tempranas y dan el salto este año como monitores, como chicos y chicas procedentes de otras zonas y entidades que deciden comprometerse activamente para transformar la realidad, apostando por construir una sociedad más solidaria, igualitaria y unida.
