
El documental de la Asociación UNIPER recibe el reconocimiento a Mejor Película Documental y convierte una noche de cine en un homenaje a las familias que conviven con las enfermedades raras.
Hay premios que se guardan en una vitrina y otros que se quedan para siempre en el corazón. Lo vivido en el Teatro Villamarta durante la gala del Festival de Cine Con Acento pertenece, sin duda, a los segundos.
El pasado sábado, Perfectamente Imperfectos, el documental impulsado por la Asociación UNIPER, fue reconocido con el premio a Mejor Película Documental del Festival Con Acento. Un galardón que recibimos con una felicidad difícil de describir, porque detrás de él no hay solamente una película: hay familias, hay historias de vida, hay incertidumbre, hay lucha, hay amor y hay pequeños grandes héroes que nos enseñan cada día el verdadero significado de la palabra valentía.

El Teatro Villamarta tembló de emoción. Y no fue únicamente por los aplausos, sino por todo lo que representaba aquel momento. Por cada familia que se vio reflejada en la pantalla, por quienes conviven diariamente con una enfermedad rara, por quienes tantas veces han tenido que explicar lo inexplicable y por quienes siguen adelante incluso cuando el camino se hace cuesta arriba.
Perfectamente Imperfectos, dirigido por Jesús Sotomayor y producido por Pablo de la Morena, nos acerca a la realidad de las familias de Uniper.
Historias que nos abren las puertas de su intimidad para mostrar una realidad que va mucho más allá de un diagnóstico. Porque detrás de cada enfermedad hay personas, sueños, miedos, sonrisas, derechos que defender y una vida entera que merece ser vivida con dignidad.
Este documental no busca despertar lástima. Busca comprensión, empatía y conciencia. Nos invita a mirar de otra manera, a escuchar sin prejuicios y a entender que la verdadera inclusión comienza cuando dejamos de ver una enfermedad y empezamos a ver a la persona.
Desde la Asociación UNIPER queremos expresar nuestro agradecimiento más profundo al Festival de Cine Con Acento, a María Espejo y a todo su equipo, por acogernos, por apostar por historias que importan y por ofrecernos un espacio en el que nuestras familias han podido compartir su realidad a través del cine.
Nuestro agradecimiento también al Ayuntamiento de Jerez y al Teatro Villamarta, por hacer posible que una noche tan especial se convirtiera en un recuerdo imborrable para todos nosotros.
Queremos dedicar unas palabras muy especiales a la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, que tuvo el honor de hacernos entrega personalmente de este premio, y a Paco Zurita, delegado de Cultura, por acompañarnos en una noche tan importante para nuestra asociación.
Gracias por estar a nuestro lado en un momento que significa tanto para nuestras familias. Recibir este reconocimiento de manos de la alcaldesa, en un escenario tan emblemático como el Teatro Villamarta, hizo que la emoción fuera todavía mayor. Nos llevamos el recuerdo de una noche preciosa y la satisfacción de sentir que las historias de nuestros peques siguen encontrando espacios donde ser escuchadas.
A Jesús Sotomayor, nuestro director, gracias por mirar a nuestras familias con humanidad, por acercarte a sus vidas con sensibilidad y respeto y por convertir sus experiencias en una historia capaz de llegar tan adentro. Gracias por comprender que no estabas contando solamente una historia para la pantalla, sino acompañando a personas que confiaron en ti y te abrieron las puertas de su mundo.
A Pablo de la Morena, productor, gracias por hacer posible que este proyecto tomara forma, por el trabajo, la implicación y por ayudarnos a llevar estas historias más lejos. Ojalá este premio sea solo una parada más en un camino lleno de oportunidades para que Perfectamente Imperfectos siga llegando a nuevos públicos.
Gracias también a todos los profesionales técnicos y a cada persona que ha trabajado detrás de las cámaras. A quienes han aportado su talento, su tiempo y su esfuerzo, muchas veces lejos de los focos, pero siendo imprescindibles para que esta película pudiera emocionar como lo ha hecho.
Y a nuestras cuatro familias participantes, gracias por vuestra generosidad, vuestra confianza y vuestra valentía. Gracias por compartir una parte tan íntima de vuestras vidas y por permitir que tantas personas puedan acercarse a realidades que quizá nunca habían conocido de cerca.
Sin vuestra verdad, sin vuestra entrega y sin vuestro corazón, Perfectamente Imperfectos no existiría.
Pero si hay un agradecimiento que queremos pronunciar con mayúsculas es el dirigido a todas las personas que nos acompañaron en el Teatro Villamarta.
Gracias a quienes os sentasteis en aquellas butacas dispuestos a escuchar, a quienes os emocionasteis, a quienes aplaudisteis y a quienes salisteis de allí llevando un pedacito de nuestras historias con vosotros.
Gracias por regalarnos vuestra presencia, vuestro cariño y vuestra sensibilidad. Gracias por demostrar que estas historias merecen ser contadas y que, cuando nos damos la oportunidad de conocer la realidad de otras personas, algo dentro de nosotros cambia.
Aquella noche sentimos que no estábamos solos. Que al otro lado de la pantalla había personas dispuestas a escuchar, comprender y caminar junto a nuestras familias. Y esa sensación, para quienes tantas veces tenemos que luchar para que se nos vea y se nos escuche, no tiene precio.
Desde UNIPER recibimos este reconocimiento con humildad, alegría y una enorme responsabilidad. Porque sabemos que todavía queda mucho camino por recorrer. Seguimos necesitando más investigación, más recursos, más apoyos, más comprensión y, sobre todo, una sociedad en la que ninguna familia tenga que sentirse invisible.
Este premio nos da fuerzas para continuar. Para seguir alzando la voz, para defender los derechos de nuestros peques y para recordar que las enfermedades raras pueden ser poco frecuentes, pero las necesidades, los sentimientos y los derechos de quienes conviven con ellas no son menos importantes.
Hoy miramos este premio y vemos mucho más que un reconocimiento cinematográfico. Vemos a nuestras familias. Vemos a nuestros niños y niñas. Vemos las horas de incertidumbre, las consultas médicas, los tratamientos, los sacrificios silenciosos y también las risas, los abrazos, los sueños y las ganas inmensas de vivir.
Vemos a todas las personas que han hecho posible este proyecto y a quienes, desde sus butacas, nos regalaron una noche que jamás olvidaremos.
Porque aquella noche no ganó solamente una película documental.Ganaron nuestras familias, ganó la visibilidad y ganó la oportunidad de que muchas personas descubrieran que detrás de cada enfermedad rara hay una historia extraordinaria.
Y si algo nos llevamos del Festival Con Acento es la certeza de que merece la pena seguir contando, seguir luchando y seguir creyendo en el poder de las historias que nacen del corazón.
Gracias por emocionarnos. Gracias por escucharnos. Gracias por caminar a nuestro lado.
Solos somos invisibles, juntos somos invencibles.
Por nuestros peques. Siempre.
ASOCIACIÓN UNIPER
