
La plantilla de la tonelería Huberto Domecq está convocada a cuatro jornadas de huelga los días 22 y 23 de septiembre y 21 y 22 de octubre ante el bloqueo de las negociaciones salariales y las condiciones laborales que denuncia CCOO Hábitat Cádiz. La convocatoria ha sido respaldada mayoritariamente por los trabajadores en asamblea.
El sindicato sostiene que existe una falta de voluntad empresarial para abordar las condiciones laborales en un sector que, según CCOO, genera beneficios millonarios.
La plantilla de Huberto Domecq continúa bajo el Convenio Colectivo de la Madera de la provincia de Cádiz, cuya negociación permanece paralizada desde 2013, según expone la organización sindical.
CCOO denuncia además la imposición de ritmos de trabajo que considera “inasumibles” y señala que se está recurriendo a empresas externas para controlar y medir los tiempos empleados en las tareas de confección y reparación de botas.
La organización relaciona este sistema de medición con un incremento de las exigencias de productividad y advierte de sus posibles consecuencias sobre la salud de los trabajadores.
CCOO también recuerda que Huberto Domecq acumula, según el sindicato, expedientes y sanciones de la Inspección de Trabajo por diferentes incumplimientos, entre ellos los relacionados con el registro de jornada.
La organización considera “inadmisible” que una empresa con estos antecedentes mantenga lo que define como una postura de confrontación frente a los derechos de la representación legal de los trabajadores.
Antes de las jornadas de huelga existe una cita fijada para el lunes 21 de septiembre en el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía, SERCLA.
El secretario general de CCOO Hábitat de Cádiz, Juan Benítez Ortega, atribuye el conflicto a la búsqueda de una mayor productividad y a la falta de avances en las condiciones de la plantilla.
“Lo que está ocurriendo en Huberto Domecq es un claro ejemplo de cómo determinadas empresas quieren incrementar continuamente la productividad y los beneficios, pero cuando llega el momento de hablar de mejorar las condiciones de quienes generan esa riqueza, desaparecen de la mesa de negociación”, denuncia Benítez Ortega.
El responsable sindical sostiene que las reivindicaciones planteadas no buscan impedir los beneficios de la empresa, sino conseguir mejoras para los trabajadores. “No estamos pidiendo que la empresa deje de ganar dinero, sino reclamando que una parte justa de esa riqueza revierta en la clase trabajadora que lleva años levantando la actividad”.
Benítez Ortega también cuestiona los ritmos de trabajo planteados por la empresa y su relación con las retribuciones. “La empresa plantea unos ritmos de trabajo inalcanzables y hace creer al trabajador que, si corre más, mejorará su salario; eso no es una solución, es poner en riesgo su salud”.
Sobre las condiciones económicas, el secretario general de CCOO Hábitat de Cádiz afirma que “resulta incomprensible que un sector capaz de generar millones de euros no reconozca económicamente el esfuerzo de la plantilla”.
De cara a la cita del 21 de septiembre en el SERCLA, Benítez Ortega advierte de la continuidad de las movilizaciones si no se alcanza una solución. “Si la empresa no quiere entender mediante el Diálogo Social la necesidad de garantizar un empleo digno, lo entenderá mediante la movilización”.
