Una turista española de 67 años murió tiroteada por la policía la mañana de este lunes en la favela Rocinha, en Río de Janeiro (Brasil). La mujer estaba en un vehículo turístico que traspasó un cordón de seguridad instalado por los agentes de la Policía Militar, que estaban realizando una operación contra narcotraficantes en la zona.

Según las primeras informaciones de la policía un vehículo Fiat Fremont rompió el bloqueo en la región conocida como Largo do Boiadeiro y a continuación empezaron los disparos de los policías: "Hubo una reacción de la guarnición (de policías), que impactó en el vehículo", dice el comunicado oficial de la Policía Militar, que añade que tan solo al abordar el vehículo de cerca se verificó que se trataba de un coche que transportaba turistas.

La mujer, que según la policía se llamaba María Esperanza Jiménez Ruiz, fue socorrida en la zona, pero murió poco después en hospital Miguel Couto, en el vecino barrio de Gávea. Estaba acompañada de su hermano y de su cuñado.

El portavoz de la Policía Militar, Ivan Blaz, asumió en una entrevista a la radio Band News FM que el disparo que mató a la mujer partió de un policía, pero al mismo tiempo lamentó que el vehículo desobedeciera la orden de parar ante la barrera policial. "No es un área tranquila. Hemos tenido varios enfrentamientos armados en la zona y tránsito de delincuentes", añadió como justificación.

En el marco de esta operación policial dos agentes resultaron heridos en la cabeza y en el tórax, pero su estado es estable.

Tras el suceso, el alcalde de Río, Marcelo Crivella, pidió la vuelta del Ejército y la Policía Federal a la favela de la Rocinha, informa Efe. "El Ejército tiene que volver" a la Rocinha, dijo Crivella a medios locales.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Hemos reclamado al Gobierno federal que venga a ayudarnos. Es importante que el Gobierno federal cumpla con su papel de mantener la seguridad en los límites de las ciudades, en los estados y en las fronteras y nos ayude a combatir crímenes federales", insistió el alcalde.

La favela Rocinha es una de las mayores de América Latina y un atractivo turístico a pesar de su peligrosidad; en las últimas semanas el Ejército intervino en la favela para reforzar la actuación de la policía, desplegando tanques y cientos de militares.

A pesar de los tiroteos casi diarios y de la tensión en la zona no dejaron de realizarse las visitas guiadas en jeep con las que muchos turistas optan por conocer de cerca la vida cotidiana en estos barrios.