
Empresario infatigable, padre de Eduardo, Joaquín y Mariano, consiguió recupersarse de un ictus, que le cambió la vida. Farmacia, ortopedia, óptica y análisis clínicos fueron el origen de negocio familiar, el Grupo Gómez-Beser
Fundador del Grupo San Dionisio, especializado en productos farmacéuticos, ortopédicos, ópticos y análisis clínicos, con farmacias tan señeras como la de la Plaza del Caballo, continuó diversificando su empresa con la incorporación de otras líneas de negocio como los vinagres de Productos El Majuelo -fundada en 1997- y la creación de la Clínica Charbel, especializada en neurrehabilitación.
La vida atareada de Joaquín Gómez, dio un giro radical cuando sufrió un ictus en 2006, a partir de ese momento, toda su familia se volcó en su recuperación. Tal fue su afán de lucha y el cariño de los de alrededor, que consiguió salir adelante y, decidió montar en 2008 la Clínica Chárbel, para traer a la provincia los mejores tratamientos en neurorrehabilitación tanto en adultos como en niños.

Varios son los casos, con nombres y apellidos en la provincia, que se han restablecido gracias al empuje y al equipo de la Clínica Chárbel. Este gran proyecto, que puso en marcha Joaquín, ha conseguido ser la familia de todos los pacientes que han hecho allí su recuperación y que han sentido ese centro, como un verdadero hogar, en los momentos más duros de su vida.
Sus hijos, Eduardo, Joaquín y Mariano, han seguido la senda de su padre. Los tres son grandes trabajadores, cada uno en su rama, pero si algo han heredado del patriarca, es el espíritu de sacrificio y el trabajo constante. De hecho, ellos son el alma de los proyectos que Joaquín Gómez puso en marcha.
Descanse en paz, este empresario incansable.
