Un total de nueve firmas han presentado en el tercer día de la Pasarela Flamenca Jerez-Tío Pepe, sus colecciones en las bodegas González Byass. Comenzando por la firma Micaela Villa y cerrando con Mati Solana, las propuestas han abarcado un amplio campo de estilos, cortes, colores y tejidos, pero siempre con el punto en común, aportar un aire diferente e innovador al traje regional.

 

La mañana ha comenzado con las propuestas de la firma Micaela Villa y su colección “Recuerdos”. La casa ha apostado por un patronaje limpio y actual con la combinación delicada de tejidos clásicos y modernos que permiten dibujar nuevos volúmenes. Villa ha regresado al brillo y a la caída del satén con estampados de lunares y flores bicolores que recuerdan a la flamenca de siempre.

 

El primer desfile de la tarde, abierto con el arte de la cantaora jerezana Eva Rubichi, corrió a cargo de Susi-P Flamenca, quien con su “La tita Isabel” arriesgó con una colección ecléctica en la que se pudo ver trajes de dos piezas en los que blusas de gasas se mezclaban con faldas ceñidas hasta la cintura. Sin embargo, el toque diferencial lo aportaron los quimonos y las propuestas con encajes y transparencias. Las futuras novias flamencas también encontrarán en Susi-P Flamenca su traje, en versiones más sencillas a más elaboradas, pero sin perder ese aire andaluz. Una colección salpicada de sorpresas, pero con un nexo en común: la peineta que se pudo ver en todas sus versiones y colores.

 

Las siguientes modelos en pisar las pasarelas lucieron la colección “Con mis cinco sentidos”, de Merche Moy. Sus confecciones son variadas en formas y texturas, y van desde el clásico diseño flamenco con volantes a ese tan especial que hace que el traje marque tendencia.

 

En esta colección la diseñadora optó por dos partes diferenciadas. Por un lado, a las mujeres que, sin vestir el traje, quiere lucir un aire andaluz. La diseñadora ha transmitido su idea mediante pitillo en cuero negro, pantalones anchos con coloridos estampados, incluso cortos, o faldas lápiz, vestidos con largo desigual, capas completas y vuelos ajustados en tejidos que van desde las gasas, tules, batistas a perforado y algodones.

 

Los trajes de flamenca se han diseñado en colores primaverales que conjugan a la perfección con lunares y flores en cuerpos y volantes. Delicados tocados florales de Diego Macías, mangas que se transforman en capas e incluso algún sombrero de paja completan los detalles de la colección. Los pendientes, realizados a mano, y mostrando en primicia, son de D’Morroes.

 

Ana María Jarana, de El Cuervo, fue uno de los desfiles más aplaudidos. La diseñadora demostró un despliegue de propuestas innovadoras plasmadas en mangas con vuelo, en hombros con volúmenes, en cuellos y espaldas, con volantes asimétricos, flecos estratégicamente colocados… Su desfile, que arrancó con las propuestas infantiles, derrochó entusiasmo y conquistó al público asistente que llenaba las gradas. Una colección bien pensada y diseñada en la que la elección del tejido, la forma de los encajes y la caída de cada volante seguro que conquista a la más flamenca, logrando poner al público en pie en la jornada de hoy.

 

Y si expectación había para ver a Jarana, esta aumentó en el desfile de Rocío Martín. La colección que las hermanas Martín, “De Hontoria a Doñana”, está inspirada en el Real de la Feria del Caballo, situado en el Parque González Hontoria, y el Coto de Doñana, como estampa indudable del Camino de la Hermandad del Rocío de Jerez. Esto se traduce en trajes de intensos colores, estampados florales, mantones cruzados al pecho, volantes muy generosos y lunares con aires gitanos. Como novedad, el perforado para la parte del camino. Talles altos, marcando cintura, cuerpos enterizos y telas livianas se complementarán con colores como el blanco, el gris o el coral en contraste con una gama de estampados también pensados para el Rocío. Los complementos que se lucieron durante el desfile corresponden a la firma de Lamágora. En suma, una colección que una vez más divide a su flamenca en dos líneas diferentes pero que, como las hermanas dicen, al final todas lucen sus volantes “Del Hontoria a Doñana”.

 

Inma de Benicio, que compartió desfile con Chari García, sigue fiel a su estilo en “El lunar que lleva tu nombre”. Su pase, que comenzó con la actuación de la bailaora jerezana Marián Jiménez, presentó una elegante colección con sutiles toques de lentejuelas en cuellos y cinturas. Los colores elegidos, marfil, verde agua y rosa palo fueron combinados con el negro, presente en todos los diseños.

 

Chari García por su parte arriesgó con diseños fuera lo que es habitual para lo que es un traje de flamenca. O al menos eso parecía en el inicio. Mostró sobre la pasarela trajes en mostaza y rosas apagados que se ceñían como un guante a la silueta femenina. Sin duda, para mujeres que quieran arriesgar. Sin embargo, la colección “Pinceladas” dio un giro y fue tomando formas más tradicionales. Los trajes infantiles supieron conquistar a los espectadores y los diseños abarcaron todo tipo de líneas, pasando por el Rocío hasta el albero de la feria.

 

La siguiente en aparecer fue Rocío Segovia, que regresaba a la Pasarela Flamenca Jerez-Tío Pepe después de 8 años. Y no defraudó. Con la voz en directo de Sandra Zarzana, su colección “Pura Alma”, recibió el beneplácito del público con unos diseños cuidados en una amplia gama de colores intensos. Escotes con transparencias y mangas asimétricas con mezcla de estampados cubrían el cuerpo de las modelos, aunque hay que resaltar los lunares como auténticos protagonistas de la colección. En cuestión de accesorios, de nuevo, Lamágora, quien acompaña a esta diseñadora desde el momento en el que comenzó como novel.

 

Para finalizar, como colofón a una intensa jornada, “A capa y al hilo”, de Mati Solana. La artista de la aguja exhibió una colección “atemporal y alegre” en la que prima la comodidad por encima de todo. Durante el desfile se han visto trajes muy tradicionales, de corte clásico, muy “ponible” como describe su creadora. La paleta de colores, intensos, limpios y nítidos, en contraste con los mantones para resaltar aún más su fuerza. Trinitrán se ha encargado de los complementos que lucieron las flamencas durante el desfile.