17 enero, 2026
Obispo Jerez
El Obispado responde a la polémica del Lunes Santo con una amonestación al presidente de la Unión de Hermandades

La programación 2025-2026 incluye conciertos didácticos, de cámara, monográficos, grandes conciertos, actuaciones en barrios y la participación en actos institucionales

La alcaldesa de Jere

pel protagonista en la vida cultural de la ciudad”.

García-Pelayo ha subrayado, además, la importancia de que la formación, adscrita a la Delegación de Cultura, cuente ya con sus 21 componentes a tiempo completo como parte de la plantilla municipal, lo que refuerza su estabilidad y proyección. Asimismo, la alcaldesa ha incidido en la novedad de que muchas de las actividades y conciertos de la Banda Municipal de Música se celebren en los barrios jerezanos.

La programación presentada se estructura en diferentes secciones que abarcan un curso completo: conciertos didácticos, música de cámara y con solistas, un ciclo de conciertos monográficos, un ciclo de grandes conciertos, actuaciones en barrios y barriadas rurales y la participación en los principales actos institucionales de la ciudad.

Durante el acto, María José García-Pelayo también ha destacado el papel esencial que la Banda Municipal de Música representa desde su fundación en 1930 por Germán Álvarez-Beigbeder en la difusión del conocimiento del patrimonio mus

Carta del Obispo de Asidonia Jerez:

Muy queridos Presidente, Hermanos y Hermanas Mayores:


En la mañana del día de hoy he recibido al Presidente de la Unión de Hermandades de
Jerez, quien ha venido acompañado de algunos miembros de su Consejo.


Posteriormente me he reunido con el Hermano Mayor y dos miembros de la Junta de gobierno de la Real, Antigua y Fervorosa Hermandad del Santísimo Sacramento, Sagrada Cena de Nuestro Señor Jesucristo y Santa María de la Paz. El objetivo de estas reuniones ha sido comunicar el resultado de la investigación que se ha llevado a cabo sobre los hechos acaecidos el Lunes Santo, en la pasada Semana Santa, y depurar responsabilidades al respecto. Ambos encuentros han discurrido en un clima de escucha, franqueza, respeto y sentido eclesial.

Desde el Obispado hemos querido dejar pasar el tiempo para que la distancia temporal ayudara a serenar los ánimos y permitiera escuchar mejor a las partes afectadas. Sin embargo, constatamos con tristeza que siguen los cruces de acusaciones, las amenazas y los anuncios de posibles denuncias y sanciones.
En el curso de las conversaciones mantenidas esta mañana, después de escuchar a los convocados, he compartido con los presentes mi preocupación por la existencia de dos
prácticas que, en mi opinión, actúan como verdaderos virus que dañan muy gravemente la vida de las Hermandades y Cofradías: la murmuración corrosiva y la judicialización de los enfrentamientos entre hermanos. Algunos medios de comunicación (redes, blogs, canales digitales, etc.), a la vez que prestan un servicio positivo imprescindible para la buena relación entre las Hermandades y la sociedad, se convierten a veces en altavoces
de un enfrentamiento despiadado, agrandando problemas que deberían solucionarse en el ámbito discreto del diálogo personal y provocando daños a la buena fama de las personas. Junto a esto, se está generalizando el recurso abusivo a las denuncias en sede judicial de hechos que tendrían que resolverse en el acuerdo cordial entre miembros de la misma Hermandad o de otras Hermandades. El daño que provocan estas prácticas lo
padecemos todos y, de forma muy especial, las Hermandades y Cofradías.
Sobre el fondo de esa preocupación, he amonestado a título personal al Presidente de la UUHH para que decisiones, como la tomada el Lunes Santo autorizando cambios a las Hermandades que realizan estación de penitencia, se tomen siempre en total sintonía y fluida comunicación con la Delegación Diocesana de HHCC. A los Hermanos Mayores de las Hermandades que se vieron perjudicadas por esos cambios, les insto a que, evitando toda confrontación, sigan trabajando con igual entrega tanto por su Hermandad como
por el bien común que todas las Hermandades han de custodiar.

A punto de cumplir cuatro años en esta querida Diócesis, vuelvo a repetir lo que dije en mi primera Misa como obispo de Asidonia-Jerez: «…especialmente cuento con las Cofradías y Hermandades. En la persona del presidente que termina su mandato y del recién elegido de la Unión de Hermandades de Jerez saludo con enorme afecto y gratitud a todos nuestros cofrades. No me cansaré de repetir que confío mucho en el
poder evangelizador de las Hermandades y Cofradías. Trabajaré para que las Cofradías sean verdaderas escuelas de vida cristiana y ámbitos de caridad generosa, donde se ejercite el amor que hace fraternidad, los esposos fortalezcan su vida matrimonial, los hijos crezcan en la fe de sus mayores y la sociedad entera se enriquezca de una fe que sale a la calle para proclamar a todos la grandeza del amor de Dios que se nos ha revelado en los misterios de la vida de Cristo y de su Santísima Madre» (31.7.2021).


Cuatro años después, ratifico esas palabras, consciente cada vez más de la insuperable aportación que las Hermandades y Cofradías pueden seguir ofreciendo a la tarea evangelizadora de la Iglesia. Haciendo propias las palabras de san Pablo: en todo momento damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones (1 Tes 1, 2), os imparto de corazón la bendición, confiándoos al abrazo materno de María Santísima, ¡Nada sin María, todo con Ella!